
Estimados amigos, creo que ha llegado el momento de dejar este blog. Esa es la razón por la que no he escrito últimamente. Una de las personas que entraba a leer era un viejo amigo del dharma, que ha tomado la decisión de dejar de hacer zazen en grupo. El era el que dirigía la ermita "La otra orilla", una persona para quien solo tengo elogios y buenas palabras. Un hombre sincero, honesto y humilde (cualidades nada comunes entre las personas que dirigen grupos de práctica).
Conocí a esta persona (aquí firma como Ananda) hace cosa de 25 años. Entonces era discípulo de un conocido maestro zen español, y se responsabilizó de un pequeño centro (dojo) en el barrio viejo de Valencia. Un día fui a hacer zazen allí, y me pareció asombros que alguien tuviese la dedicación que el tenía, yendo allí cada día a abrir el dojo, donde muchas veces él era el único que entraba a sentarse. Estuvo así varios años, y luego abrió un espacio de práctica en una propiedad en el campo, en la que construyó una acogedora ermita entre naranjos. Y ahí ha estado 14 años dirigiendo actividades, entre ella la practica del zazen.
Nunca se colocó a si mismo en la posición de maestro, cosa que le honra, pues es algo que muchísma gente no hubiese podido resistir, (ponerse como gurús de algo). Hoy encuentras personas haciendo de maestros de cualquier cosa, incluido el Zen. Personas que no tienen ni idea, porque no han dedicado ni un solo año de sus vidas a hacer seria y regularmente una practica de meditación, abren centros y se situan como líderes de extrañas comunidades de discípulos y seguidores.
Y esto, amigos, prueba algo, que el Zen en occidente (en España, mas concretametne) es como una planta exótica que dificilmente puede tirar para delante, porque la tierra de este país es dura, y la planta en cuestión es delicada, y necesita mimos y cuidados que al parecer no se le dan. De seguir así, el zen será en breve un metodo mas de relajacion en el supermercado de la nueva era. El Zen, que es una transmision al margen de toda doctrina, que apunta al centro de la mente (el alma), ahora es, en el mejor de los casos, un metodo para alcanzar estados de serenidad (cuando no una técnica para relajarse y "desconectar" del pensamiento).
He podido ver que Ananda es una persona honesta en grado sumo. Tran un tiempo en el que acudí a sentarme con él en su ermtia, me di cuenta de que su interés era genuino, y su mayor deseo era ayudar a los que practicaban con él. En este tiempo tuvimos oportunidad de intercambiar opiniones, pero no fue hasta recientemente, que conseguimos tener el tiempo necesario para hablar de corazón a corazón. Fue de hecho hace unos días, en mi casa, donde tras unos minutos de zazen, nos volvimos y mantuvimos una charla, sentados todo el rato sobre el cojín.
Me apenó recibir al día siguiente una llamada suya, diciéndome que cerraba la ermita para la práctica del Zen. Pienso que esa conversación ha tenido algo que ver con su decisión, peroesa decisión suya demuestra después de todo que es una persona auténtica. Puedo comprenderla y la respeto, pero confieso que me apena no tener ese espacion donde ir y sentarme en compañía de amigos del dharma.
Con todo, es algo que acepto de buen grado, ya que me lleva exactamente al lugar donde estoy. Yo no soy budista ya, soy cristiano catolico, reconciliado con Cristo entéramente. El camino en mi caso, me ha devuelto a mis raices, y aunque considero que el zen ha sido mi camino hasta ahora, en este momento mi camino es Cristo sólamente. El zazen es clave en mi práctica, pero definitivamente mi camino se aleja del budismo, por el que siento de todos modos el mayor de mis respetos, y todo mi cariño. Fue precisamente Tangen Harada Rsohi quien me lo hizo ver de un modo claro, en mi último viaje a Bukkokuji).
Por eso, amigos, dejo este blog, pues no refleja mi situación actual. Agradezco a los que me habeis leido vuestro interés, y creo que habeis sido muy amables al juzgarme. Os deseo lo mejor. A partir de ahora, escribiré únicamente en mi otro blog, El Evangelio a la Luz del Zen, donde creo que puedo hablar sin ataduras, ya que no es un blog dirigido para personas que practican el budismo zen. Es solo un blog donde plasmo mis viviencias dentro de este camino nuevo para mí, que es el camino hacia Cristo. Un camino que ando (eso sí) desde mi práctica diaria en el cojín.
A todos, muchas gracias por vuestra presencia, por vuestras opiniones o simplemente por leer. No digo adios, pues siempre que querais podreis encontrarme en ese otro blog.
Hasta siempre, recibid un saludo en Cristo.




